Llegando el día pertinente, la necesidad de una bocanada de aire puro, cierta sensación de libertad' inocente acontece a la congoja cotidiana de un trabajo matutino en la gran ciudad. Esto nos invita a la posible salida a Blackpool en horario de recreo, con mochila al hombro y bocadillo envuelto. Volvemos a ser jóvenes de nuevo, aunque no por mucho tiempo, espejismo de fin de semana.
Blackpool, ciudad de descanso para unos y ensueño para otros, donde sus luces coloridas deslumbran y la música de espectáculo entapona los oidos. Son los grupos de familias quienes invaden las calles recorridas bien definidas por grandes pensadores del negocio y comercio.
Es en el paseo marítimo, donde el romper de las olas y el atardecer del Sol escondiéndose tras el horizonte, fue lo más relajante y vivaz.
Blackpool, ciudad de descanso para unos y ensueño para otros, donde sus luces coloridas deslumbran y la música de espectáculo entapona los oidos. Son los grupos de familias quienes invaden las calles recorridas bien definidas por grandes pensadores del negocio y comercio.
Es en el paseo marítimo, donde el romper de las olas y el atardecer del Sol escondiéndose tras el horizonte, fue lo más relajante y vivaz.












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